Medicina y Nutrición Funcional: Un Nuevo Horizonte

Medicina y Nutrición Funcional: Un Nuevo Horizonte

Nuestro cuerpo es una máquina extraordinaria, calibrada a la perfección para encontrar el equilibrio a través del trabajo conjunto de diferentes sistemas. Para alcanzar un estado óptimo de salud, todas las piezas deben de funcionar adecuadamente con el fin de encontrar este balance. Aunado a esto, debemos recordar que la salud es, no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades, sino un estado de completo bienestar físico, mental y social.

A lo largo de la historia, la ciencia de la medicina ha evolucionado de manera increíble en búsqueda de herramientas para conservar y mantener este estado óptimo de salud y bienestar; la medicina funcional no es la excepción, sino un gran avance que innova en satisfacer las necesidades de atención médica en el siglo XXI con una nueva visión. Y, ¿Cómo es esto?

Este nuevo enfoque de medicina funcional integra la medicina occidental o tradicional con la medicina alternativa y del estilo vida, utilizando todo tipo de herramientas, siempre y cuando tengan respaldo científico. También, está diseñada específicamente para ir más allá del simple tratamiento de los síntomas. La medicina funcional busca comprender, y por lo tanto tratar, la raíz de la enfermedad y la disfunción. Por dar un ejemplo, diremos que María es una mujer que últimamente ha sufrido de problemas gastrointestinales con síntomas leves de distensión abdominal, gases, y periodos de estreñimiento. Ella podría salir del consultorio de un médico tradicional con una larga lista de medicamentos para aliviar sus síntomas, y algunas otras recomendaciones generales de cambio de estilo de vida; mientras que acudiendo a un médico funcional, ella recibiría una explicación ante preguntas como: La causa de estos síntomas son, ¿Mucho estrés? ¿Falta de consumo de alimentos con fibra? ¿Desequilibrio de la flora intestinal? Y a partir de identificar la raíz de sus síntomas, y en conjunto con el médico, ella podría elegir realizar ciertas acciones más específicas que sean sostenibles para el resto de su vida que realmente ataquen la causa de su afección. La buena noticia es que la medicina tradicional y la funcional no están peleadas, sino que que ésta última toma lo mejor de la otra para llevarla a un nivel de mayor eficiencia.

María podría comprender que últimamente no ha optado por consumir verduras de manera regular ni alimentos ricos en fibra que faciliten su salud intestinal. De esta manera, la medicina funcional se apoya de la nutrición funcional, la cual también busca identificar las causas que pueden perjudicar un funcionamiento óptimo entre los órganos y el metabolismo de nuestro cuerpo. En la misma línea de pensamiento, busca abordar las causas subyacentes de la enfermedad o problema de salud actual.

En este caso, María podría aprender nuevas maneras de incluir alimentos ricos en fibra que le agraden, y este sería un cambio esencial y sostenible para ella; por supuesto, sin dejar de lado que por el momento pueda consumir algún medicamento seguro que alivie un poco sus síntomas. Lo importante es que sea una manera eficiente e individualizada con la cual María, o cualquier paciente, se sienta motivado y comprometido. No hay un tratamiento único, sino múltiples opciones según las necesidades individuales de cada persona. Juntos, el médico o nutriólogo funcional y el paciente, exploran todas las posibilidades para descubrir cuál es ese cambio que impactará de manera sustancial la salud de la persona.

Si se modifican los estilos de vida, se puede restaurar el balance del organismo e influir positivamente en la salud. La medicina y la nutrición funcional son un cambio de paradigma pues dan una nueva perspectiva en la resolución de aquellas enfermedades que no se han logrado solucionar con el paradigma médico convencional.

La medicina y la nutrición funcional nos ofrecen un nuevo horizonte ya que nos regalan la oportunidad de entendernos como los seres integrales que somos y tomar un rol activo en la resolución de cualquier problema de salud, especialmente de aquellos padecimientos crónicos y complejos. Vale la pena recordar que el cuerpo humano es una máquina muy poderosa, y mientras seamos capaces de modificar el contexto en el cual se desenvuelve, es capaz de mantenerse en un estado de salud adecuado y/o sanarse a sí mismo ante cualquier afección. Si propiciamos que todas sus partes funcionen en armonía, el resultado no será mas que salud y bienestar.

Fuentes:

  1. https://www.ifm.org/functional-medicine/
  2. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31651966/
  3. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33031458/
  4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8051390/
  5. https://medicinafuncional.co/medicina_funcional/