Cómo mantenerte en tu peso y no morir en el intento

Cómo mantenerte en tu peso y no morir en el intento

Vivimos en una era en la que el ritmo de vida que llevamos nos ha hecho muy poco pacientes y queremos todo rápido. Queremos llegar a un lugar rápidamente, sin tráfico; queremos que nuestro uber nos recoja en menos de 5 minutos; queremos que el servicio de comida a domicilio llegue en menos de 30 min; queremos bajar unos kilitos en tiempo para la boda, el viaje o el evento que sea, sin importar si es dentro de un mes o una semana. Lo queremos todo ya.

Una de las lecciones más importante que debemos entender cómo sociedad es que no existen atajos. Todo lo bueno toma tiempo, sobretodo cuando hablamos de la pérdida de peso o grasa corporal y buscamos resultados permanentes, sostenibles y duraderos.

No existen dietas milagrosas, ejercicio mágico ni mucho menos productos que logren bajar de peso de una manera saludable.

Ahora, aunque el peso corporal es muy relativo porque no sabemos exactamente cuánto pesa cada uno de sus componentes (huesos, músculo, agua, grasa, órganos), lo vamos a usar como referencia para hablar sobre cómo perder peso, que en realidad queremos que sea grasa. La báscula puede engañarnos, por ejemplo si te pesas cuando estás en tus días vas a pesar más porque tendemos a retener líquidos; si te pesas después de comer también por lógica vas a pesar más; si un día no tomaste mucha agua puedes pesar menos por deshidratación, y así puede ir fluctuando nuestro peso sin que necesariamente estemos ganando o perdiendo grasa. La pérdida de grasa óptima ronda entre los 500 gr a 1 kg por semana. Claro que hay muchos factores que influyen en esto como la edad, el estilo de vida que se tenga, la genética y algunos hábitos. Todo lo que te baje de peso de manera acelerada a la larga te va a pasar factura, ya sea en forma del famoso "rebote" o con algún desbalance en el cuerpo.

En este artículo te vamos a dar algunos consejos de como hacerlo de manera saludable, sin matarte de hambre ni hacer 4 horas de ejercicio al día. Al final todo es ciencia y matemáticas. Si tu gasto calórico es más alto que tu ingesta, perderás grasa y se verá reflejado en tu peso. Sin embargo no todo se trata de calorías, la fuente alimenticia de dónde vienen esas calorías influye muchísimo en la manera en la que tu organismo las metaboliza. No es lo mismo 100 calorías de papas fritas que 100 calorías de frambuesas. También el factor de actividad física influye, ya que eso ayuda y potencia la pérdida de grasa.

Cuando una persona se somete a una dieta estricta y muy restrictiva, lo único que sucede es que pierde músculo, lo que vuelve lento su metabolismo y hace mucho más fácil recuperar el peso en forma de grasa, incluso a veces con un par de kilos extra de los que se querían perder en un principio. A eso se le conoce como rebote y sucede porque el cuerpo al sentirse restringido comienza a guardar más reservas y cuando la ingesta de alimentos ya no es restrictiva, se almacena todo lo posible, recuperando el peso perdido. Como parte de este proceso también se presentan síntomas como cansancio, falta de energía e irritabilidad.

Algunos consejos que puedes poner en práctica son:

  • Evita pesarte, prefiere ver tus avances en fotos usando la misma ropa para ir viendo los cambios. También la forma en que te quedan algunas prendas de ropa es una excelente referencia.
  • Combinar ejercicios de fuerza con ejercicios cardiovasculares. La fuerza moldea tu cuerpo y aumenta la masa muscular mientras que el cardiovascular ayuda a quemar grasa.
  • Llevar una dieta equilibrada y balanceada. Llevar un régimen enfocado a perder peso/ grasa en base a tus requerimientos y necesidades es de lo más importante cuando buscar perder unos kilitos. Una dieta donde se incluyan todos los grupos de alimentos evita que te sientas como que estás haciendo renunciando a lo que te gusta.
  • Evitar azúcar refinada en todas sus presentaciones. El pan, los refrescos, pasteles, dulces, etc. contienen muchas calorías y pueden sabotear tu proceso.
  • Date una comida libre a la semana. Escoge un día y disfruta de tu comida preferida sin culpas.
  • Basa tu alimentación en alimentos reales, evita todo lo procesado.
  • No abuses de los productos "light", bajo en grasa o sin azúcar. Muchas veces creemos que porque un producto es light lo podemos comer libremente y aunque no tiene la misma densidad que la versión normal, aporta calorías que podrían estar impidiendo que pierdas el peso que buscas.
  • Cena ligero. Durante la noche el cuerpo se ocupa de diferentes procesos como limpiar, desintoxicar y regenerar los tejidos de los órganos y las células. Uno de estos procesos es limpiar el hígado, si cenas mucho tu cuerpo no logra realizar estas acciones y un hígado saturado va a desacelerar el proceso de pérdida de grasa.
  • Duerme bien. Las personas que se desvelan o no tienen buenos hábitos de sueño son más propensas a tener más apetito durante el día y por ende comer más de lo debido.
  • Sé compasivo contigo mismo. Somos humanos, no somos perfectos, tenemos antojos, tenemos días buenos y malos por lo que no te sientas mal ni te culpes si llegas a comer un alimento que sabes que deberías evitar.
  • Cuidar tu hígado y flujo de bilis. El hígado es el órgano principal que procesa la grasa. Se necesita que tanto él como la vesícula biliar trabajen en equipo para procesar y depurar las grasas. Si ambos están llenos de toxinas nunca podrán ejecutar adecuadamente su trabajo. Así que vale la pena cuidarlos con una alimentación balanceada que incluya grasas saludables, té verde, un buen suplemento de cardo mariano, evitar el alcohol, entre otros consejos.
  • Asegúrate de tener una buena digestión. Diversos estudios han demostrado que la composición específica de nuestra microbiota afecta la forma en la que ganamos, almacenamos o perdemos grasa corporal. La fibra a diferencia de otros tipos de carbohidratos, no puede ser digerida por nuestras células. Su único propósito es alimentar nuestras bacterias intestinales, que, a su vez, producen compuestos beneficiosos que ayudan a equilibrar la glucosa en sangre y mandan la señal cuando estamos satisfechos, además de mantener heces saludables y una motilidad intestinal óptima.

La única manera de perder peso de manera saludable y permanente es generando hábitos buenos que sean sostenibles. Si tienes ese objetivo, Somos puede ser tu aliado, te ayudaremos a entender que debes comer para lograrlo y aprenderás a comer para mantener los resultados. Adquiere nuestro servicio de plan de alimentación donde obtendrás un menú personalizado y ajustado a tus gustos, necesidades y estilo de vida. Primero tienes una consulta con una de nuestras nutriólogas donde platican sobre tu estado de salud y tus objetivos, y en base a ello comienzas en protocolo de alimentación. No busques más, toma el test, nuestra asesoría gratuita y pregunta por el plan de alimentación.

Si ya sigues las recomendaciones que mencionamos y aun así batallas con perder peso, debemos explorar otras áreas de la salud para revisar que todo esté en orden. Unos estudios de sangre podrían revelar la razón por la cual no se logra la pérdida de peso, por ejemplo algún padecimiento tiroideo u hormonal, resistencia a la insulina, la deficiencia de un mineral importante para el metabolismo o una función hepática disminuida. En Somos también contamos con análisis de sangre que pueden ayudar a revisar que efectivamente todo funcione como debe. El cuerpo es muy sabio y siempre nos manda señales cuando algo no funciona como debería. No esperes más y encuentra la raíz del problema. Nosotros te ayudamos.

Fuentes

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26027199/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30610881/

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https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27531145/