¿Cansancio o falta de energía? Descubre que lo puede estar ocasionando.

¿Cansancio o falta de energía? Descubre que lo puede estar ocasionando.

El síndrome del intestino permeable ha atraído mucha atención en los últimos años y es una de las enfermedades más conocidas por los médicos funcionales. Recordemos que es el intestino permeable: un aumento en la permeabilidad de la mucosa intestinal, lo que podría permitir que las bacterias, los metabolitos digestivos y las moléculas pequeñas se filtren en el torrente sanguíneo. Es una enfermedad relativamente nueva que se caracteriza por síntomas como dolores de cabeza, diarrea, inflamación abdominal, malestar estomacal, intolerancia a ciertos alimentos, dificultad para bajar de peso, dolores articulares pero sobretodo cansancio sin una causa aparente. Al presentar un cuadro clínico tan inespecífico es una patología difícil de diagnosticar.

Una de las causas de que el intestino se vuelva permeable es el estrés propio del ritmo de vida que llevamos en la actualidad ya que provoca inflamación en la mucosa intestinal. Este estrés puede originar defensas bajas, falta de tiempo o de ánimo para llevar una dieta adecuada, falta de sueño, etc. Para combatir el Síndrome del Intestino Permeable el paciente debe tratar de reducir el estrés, hacer ejercicio físico, beber mucho agua para que actúa como depurativo, mejorar la higiene del sueño y hacer todo lo posible para mejorar el estado de nuestro sistema inmunológico.

Recientemente se logró identificar un nuevo síndrome relacionado con la energía que, aunque puede tener más de una causa, uno de los desencadenantes más importantes es la hiper-permeabilidad intestinal. Este síndrome recibe el nombre de Síndrome de Fatiga Crónica. La fatiga patológica es la que se da sin haber un esfuerzo previo o la que persiste a pesar de parar la actividad que la ha originado y no mejora con el reposo. Esta fatiga patológica no es superable con esfuerzo o voluntad de la persona, es decir, aunque quiera le cuesta mantener una actividad física o mental continua. Además, suele tener un impacto sobre las actividades de la vida diaria y sobre el bienestar psicológico y emocional. Sin embargo, el cansancio que aparece después de un comienzo del día normal, y en el que la persona se encuentra agotada antes de lo normal es lo que puede sugerir alguna enfermedad subyacente. El cansancio desde la mañana incluso ya al despertarse puede indicar una depresión. Aunque estos términos no siempre son terminantes ya que también existe la fatiga temporal, que por lo general, tiene una causa identificable y una solución probable. Hay que tener en cuenta que el cansancio se suele presentar en situaciones normales de la vida por causa de aburrimiento, infelicidad, desilusión, carencia de sueño, o trabajo duro.

Se considera que de un 5 a un 20% de la población puede presentar fatiga durante más de un mes en algún momento de su vida, hecho que suele estar relacionado con enfermedades o situaciones diferentes y no constituye por sí una enfermedad definida. Es algo con lo que ya hemos aprendido a vivir, tristemente. No nos damos cuenta el impacto que puede tener a nivel productivo y funcional. Cada vez es algo más normal.

Con base en esto, te dejamos algunas otras razones, -ademas del intestino permeable- por las cuales puede existir fatiga, cansancio o falta de energía en cualquier nivel.

  • Esfuerzo físico. La cantidad de esfuerzo físico que se haga debe ir de la mano con la cantidad de alimento ingerido y la capacidad de la persona. Demasiado esfuerzo terminaría inevitablemente en un cansancio y deficiencia nutricional y calórica.
  • Tensión emocional y cortisol. Cuando tenemos algún tipo de tensión emocional que cause estrés, -familiar, laboral, de pareja o cualquier otro tipo- ocupa nuestra energía mental y aunque pueda parecer que no influyera, tiene una relación directa con la energía física. Este tipo de tensión drena a la persona y termina interfiriendo incluso con la calidad de sueño. También, cuando nos estresamos liberamos una hormona llamada cortisol y mientras exista cortisol en la sangre el cuerpo entra en un estado de alerta constante que repercute en los niveles de energía. Afecta al sueño ya que es muy común que quien tenga cortisol elevado se despierte a mitad de la noche sin razón aparente. Es muy común que las personas se sientan cansadas incluso al despertar debido al estado de alerta del cuerpo, donde no se logra descansar por completo.
  • Carencia de sueño. Esta es la más común y la que padece la gran mayoría de las personas. Esta muy relacionada con la correcta regulación del ciclo circadiano. Cuando esta desregulado nos cuesta trabajo dormir y aparece el insomnio. El sueño es de los procesos más importantes en la vida del ser humano y repercute en la calidad de vida que se tiene.
  • Alimentación. Una alimentación incorrecta no provee al cuerpo de los nutrientes necesarios para vivir. No se trata de contar calorías, porque muchas veces esas calorías carecen de valor nutrimental. Lo importante es darle al cuerpo todo los macro y microelementos que necesita para funcionar de la mejor manera. Algo tan sencillo como la falta de cualquiera de estos elementos por parte de la dieta podría repercutir en la energía del cuerpo.
  • Medicamentos. Existe cierto grupo de medicamentos que interfieren con la producción de energía del cuerpo. Las estatinas, los antiácidos, antihipertensivos, betabloqueantes, diuréticos, antihistamínicos, antidepresivos, ansiolíticos, todos en exceso. El hígado también realiza funciones metabólicas. Por ello, el proceso de obtención de energía depende directamente de su salud. Cuando está “ocupado” durante mucho tiempo filtrando los restos de los fármacos, no puede realizar tan eficientemente su función metabólica y es normal que se presente malestar general y cansancio.
  • Problemas hormonales. La fatiga constante está relacionada con un desequilibrio de la tiroides. Además, el desequilibrio hormonal puede ocasionar una falta de sueño y más estrés, lo que puede empeorar tu cansancio.
  • Hiperlipidemias. La hiperlipidemia es un padecimiento en el que se presenta un exceso de grasa en la sangre y los síntomas más característicos incluyen dolores de cabeza, mareos, insomnio, aumento de grasa abdominal, caída de cabello, ansiedad para comer harinas y dulces, adormecimiento de extremidades, cansancio y fatiga muy marcados.
  • Deficiencia de hierro. La anemia puede hacer que te sientas cansado y débil. La anemia puede hacer que te sientas cansado y débil. La fatiga tiene muchas causas además de la anemia, sin embargo checar tus niveles de hemoglobina si hay cansancio es una buena opción
  • Burnout. Es un estado de decaimiento físico, emocional y mental, caracterizado por cansancio, sentimiento de desamparo, desesperanza, vacío emocional y por el desarrollo de una serie de actitudes negativas hacia el trabajo, la vida y la gente. Existe una mayor susceptibilidad al desarrollo de enfermedades, dolores de espalda, accidentes, postración y frecuentes enfermedades virales, así como una combinación de cansancio y trastornos del sueño. Acompañando a estos problemas están los síntomas propios del cansancio emocional, como depresión que en casos extremos puede llegar a enfermedad mental.
  • Enfermedades. El cansancio suele ser uno de los primeros síntomas en manifestarse en cualquier enfermedad. Es necesario realizarse check-ups al menos una vez al año para descartar que algo ande mal por dentro y sea la razón de dicho cansancio.

Lo más importante del cansancio es detectar que es lo que te la está causando para poder corregirlo cuanto antes. La permeabilidad intestinal es algo que se puede corregir con el tratamiento adecuado como una alimentación anti inflamatoria y los suplementos correctos, así como en el caso de las demás causas. No es normal ni es calidad de vida vivir con cansancio todo el tiempo. En Somos hemos detectado que la gran mayoría de nuestros clientes padecen cansancio en relación a las causas mencionadas. Si es tu caso, no esperes más y toma nuestra asesoría gratuita para poder guiarte hacia que camino tomar y recuperar las riendas de tu salud.

Fuentes

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26418823/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32326604/

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