Altos niveles de estrés y cómo reducirlos de manera natural

Altos niveles de estrés y cómo reducirlos de manera natural

A lo largo de la vida diaria, suceden cambios e imprevistos; cuánto quisiéramos que todo fluyera de manera natural y a nuestro favor en toda situación. Sin embargo, sea en el ámbito laboral, académico, de relaciones interpersonales u otro, la vida nos sigue sorprendiendo con retos y eventualidades que no podemos controlar. A esto sumemosle la vida ajetreada que tan comúnmente se vive hoy en día, y la lista interminable de pendientes que, bajita la mano, todos tenemos.

Definitivamente nadie se salva del estrés. Visto desde lo más elemental, el estrés se trata de un sistema de alerta biológico necesario para la supervivencia. Para que te des más una idea, incluso hablar en público puede ser una actividad generadora de estrés. Este es nuestro sistema de alerta ante una tarea que nos parece intimidante y retadora; y no me dejarás mentir, en los momentos más estresantes, entre más lo intentes reprimir, más se acentúa.

En caso de que no sea evidente, puedes preguntarle a tu cuerpo, ya que en muchas ocasiones encontrarás al estrés escondido detrás de: dolores de cabeza, problemas para dormir, enfermedades recurrentes, palpitaciones aceleradas, problemas gastrointestinales como distensión abdominal, estreñimiento, diarrea, gases, entre otros signos y síntomas alterados.

Te proponemos hacer las paces con el estrés para permitirle aparecer en tu vida sólo lo justo y necesario. Dale la autorización que necesita para avisarte cuándo hay que estar alerta, sin que tú pierdas la capacidad de manejar adecuadamente la situación. El estrés puede ser un buen aliado pero recuerda, tu eres el líder.

Al día de hoy, se han descubierto múltiples técnicas que ayudan a sobrellevar el estrés de una manera más saludable y equilibrada. A continuación, te compartimos algunas:

  1. Practica la meditación. Existen muchas maneras de meditar, y muchas maneras de integrarla a tu vida. La meditación puede aliviar el estrés al permitirle a la mente enfocarse en una sola cosa a la vez. Puedes comenzar con meditaciones guiadas de YouTube, o apps como Calm, y Meditopia. Encuentra la manera que más te acomode a ti, y déjala que vaya evolucionando de forma personal, única, y a tu conveniencia.

  2. Gestiona tu tiempo de manera eficaz. Una correcta organización del tiempo es de las mejores maneras para prevenir el estrés. No es algo que venía en el temario de cuando asistíamos a la escuela pero, siempre podemos encontrar una gran oferta de cursos, libros o talleres para aprender a organizarnos mejor y así reducir las posibilidades de sentirnos abrumados con todos los pendientes.

  3. Reconoce lo que no puedes cambiar, y toma acción para cambiar tu actitud ante esa situación complicada. Por ejemplo, no podemos evitar un choque vehicular camino a una reunión importante, pero podemos poner nuestra música favorita o un buen audiolibro con el fin de enfocarnos en algo más positivo durante el trayecto. Ya llegarás cuando tengas que llegar.

  4. Pasa tiempo de calidad con amigos o familia. Pasar tiempo con tus personas favoritas te puede ayudar a sentir mejor y a olvidar los problemas por un rato, o incluso mejor, comenzarlos a ver desde una perspectiva menos irremediable y fatalista. Puede ser el inicio de nuevas soluciones y una actitud más positiva ante aquel desafío.

  5. Haz ejercicio. El ejercicio regular puede ayudarnos a reducir el estrés de distintas formas. El ejercicio físico libera endorfinas, mejora el sueño y la imagen personal. Realiza actividades que disfrutes como bailar, realizar caminatas, practicar yoga, o salir a correr. Todos tenemos alguna actividad en la cual estamos dispuestos a cansarnos un poco por el simple disfrute de realizarla.

  6. Duerme mejor. Descansar lo suficiente te prepara para afrontar muchas situaciones, ya que te ayuda a pensar con más claridad y a tener más energía. Como guía inicial, intenta dormir entre 6 y 8 horas todas las noches, sin embargo asegúrate de que sea un sueño reparador.

  7. Come de manera saludable, ya que la suma de todo lo que consumimos día con día tiene consecuencias sobre nuestra capacidad para afrontar los retos diarios. Busca que tu alimentación sea lo más natural y menos procesada posible. Apóyate de un profesional con el fin de conocer tu consumo de nutrimentos diarios y otros compuestos benéficos para tu salud.

  8. Apóyate de válvulas de escape. Cuando la tensión nos supera, es necesario recurrir a acciones que nos sean familiares y ayuden a liberar la tensión: reír, cantar, o pensar en algún recuerdo agradable en la memoria. Debemos conocer cuáles son aquellas acciones que nos ayudan soltar y liberarnos momentáneamente para hacer espacio y que nuevas, y mejores reacciones, tengan lugar.

  9. Construye un ambiente relajante, sea lo que signifique para ti. De vez en cuando, permítete introducirte en un mood de relajación y placer a través de la construcción de ambientes que lo faciliten. Algunas ideas son: prender una vela aromática, poner la música tu preferencia de fondo, y acompañar tus actividades de un té caliente. Puedes aprender a relacionarte con tus pendientes y responsabilidades desde un lugar de disfrute y placer.

El estrés puede manifestarse en nuestra vida de muchas maneras. Afecta nuestra nuestra salud mental, física y emocional; puede provenir de cualquier situación que nos provoque una sensación de frustración o nerviosismo. Desde situaciones imprevisibles hasta otras más habituales.

Prueba seguir estas técnicas para prevenir y reducir el estrés de la vida cotidiana. Repite las prácticas en las que encuentres mayores beneficios y espera una mejora en tu calidad de vida. Sin embargo, en caso de seguir padeciendo de altos niveles de estrés, es recomendable acudir a un especialista de salud mental y emocional.

Fuentes

  1. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15250815/

  2. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15740474/

  3. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22314561/

  4. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23833514/

  5. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31167611/

  6. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33884400/

  7. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3679190/